Enero-Febrero 1995. Guerra no declarada entre Perú y Ecuador

Durante 33 días -entre el 26 de enero y el 28 de febrero de 1995- las Fuerzas Armadas del Perú y Ecuador libraron un nuevo enfrentamiento muy cruento y extremo violento, el cual tuvo como escenario las nacientes del Alto Cenepa en la Cordillera del Cóndor.
A fin de comprender la razón de este nuevo choque es necesario que retrocedamos -por lo menos- al 5 de julio de 1941, fecha en la que Ecuador atacó a las guarniciones militares peruanas en Zarumilla, tras reclamar como suyos los territorios de Tumbes, Jaén y Maynas. Al cabo de una breve campaña, las fuerzas peruanas al mando del General de Brigada EP Eloy Gaspar Ureta Montehermoso, no sólo repelieron la invasión sino que se vieron obligadas a traspasar la línea de frontera y a ocupar la provincia ecuatoriana de El Oro. El 29 de enero de 1942 ambas partes, teniendo como garantes a Argentina, Brasil, Chile y Estados Unidos, suscribieron el Protocolo de Río de Janeiro que puso fin al conflicto y fijó, en forma definitiva, los límites entre Perú y Ecuador. El protocolo dispuso la evacuación de la provincia ecuatoriana de El Oro y se procedió a la demarcación de la frontera en los términos que fijaron los paises garantes. De este modo se fijó la frontera occidental, desde Capones hasta la Quebrada de San Francisco, 613 km., 99 hitos, él último con el mombre de Trinidad, y desde éste hasta el Güeppi (sobre el Putumayo), se demarcó 1,050 km. Perú y Ecuador colocaron hitos en la frontera hasta el 11 de Noviembre de 1950.
Desgraciadamente, en 1951, Ecuador, en forma unilateral, suspendió los trabajos de la comisión demarcadora a la vez que rechazaba la vigencia del Protocolo de Río, a pesar que faltaban solo 78 km. por demarcar en la zona de la Cordillera del Condor, y se negó a hacerlo alegando puerilmente que el "Protocolo de Río de Janeiro era Inejecutable", argumento infantil y que no se ajusta a la realidad, ya que entonces los paises garantes el 14 de Julio de 1945 emitieron su fallo terminante a través del Capitán de Mar y Guerra brasileño Braz Dias de Aguiar: "La linea de Frontera entre Perú y Ecuador debe seguir la línea de altas cumbres de la Cordillera del Cóndor". Es necesario recordar que luego de emitido el laudo arbitral, del Capitán de Mar y Guerra Braz Dias de Aguiar, los diarios del Ecuador dieron cuenta de la noticia saludando lo establecido. “El Universo” de Guayaquil de fecha Domingo 15 de Julio de 1945 llegó a decir que se “Reconoce justicia de reclamos territoriales del Ecuador”, mientras que "La Prensa" de Quito señaló: “El laudo arbitral fue favorable a nuestro país (Ecuador)”. Del mismo modo el diario ecuatoriano “El Telégrafo” de Guayaquil del 15 de Julio de 1945 precisó: “El fallo dado es bastante favorable para el Ecuador”.
El presidente ecuatoriano Galo Plaza (1948-1952) fue más directo "Mi país no aceptará una frontera que no reconozca los inalienables derechos amazónicos del Ecuador y no le proporcione una salida propia y soberana al Marañón". En 1960, el entonces presidente ecuatoriano José María Velasco Ibarra, con el propósito de negociar un nuevo tratado, declaró unilateralmente que el protocolo de Río de Janeiro "es nulo" ante la asombrada Asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA), y su canciller, José Chiriboga, enfatizó: "Nulo, de nulidad absoluta". Ante esta posición totalmente antijurídica los cuatro países garantes, en nota dirigida al gobierno del Ecuador le expresaron lo siguiente: “Es un principio básico del derecho internacional que la voluntad unilateral de una de las partes no basta para invalidar un tratado de límites, ni para liberarla de sus obligaciones que el impone. Solo la voluntad concordante de ambas partes podrá modificar sus estipulaciones o dar competencia a un tribunal internacional para que conozca de las cuestiones que el mismo pueda suscitar”. |
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